Durante casi cuarenta años, la pregunta que organizó la clínica fue "¿qué trastorno tiene este paciente?". Primero el diagnóstico, después el protocolo que le corresponde. Ese orden —síndrome primero, tratamiento después— es el que la psicoterapia basada en procesos viene a discutir. No propone una técnica nueva ni una escuela más para sumar a la lista: propone cambiar la unidad de análisis. En lugar de preguntar a qué categoría pertenece el paciente, pregunta qué procesos están sosteniendo su sufrimiento y…
